Herencia de la Sierra
En Herencia de la Sierra trabajamos olivares de montaña heredados de nuestros antepasados, situados entre Antequera y la Subbética, una tierra donde nacen
algunos de los aceites más galardonados del mundo.
La orografía del lugar nos obliga a mantener la recogida tradicional. Nuestros olivos centenarios solo permiten ir rama por rama, recogiendo con cuidado cada fruto, uno a uno, como se ha hecho siempre.
Recogemos las aceitunas en el instante justo de maduración, un momento de maduración conocido como el envero, cuando el fruto pasa del verde a un color morado. Este cambio ocurre casi de unos días para otros, y elegir el momento exacto es esencial para obtener el mejor aceite.
Aquí comienza nuestra historia. El legado de toda una vida.